COMO DISFRUTAR DE LAS VACACIONES


¿Has sentido alguna vez que necesitabas unas vacaciones de las vacaciones? ¿Cuánto te cuesta desconectar de tu día a día, de tus rutinas? En este post encontrarás 5 ideas que te ayudarán a disfrutar de tu merecido descanso.




Todos estamos deseando que lleguen las vacaciones,  ese maravilloso momento donde dormirás más horas, podrás leer, bañarte en el mar o en la piscina, salir a cenar, comer helados sin cargo de conciencia, mojitos al atardecer…pero la verdad es que, a veces, la realidad es un poco diferente.

Para empezar tienes que preparar las maletas. No hay cosa que más odie, ya lo sabes. Siempre pienso en los que veranean en el norte, porque al fin y al cabo los del sur lo tenemos más fácil porque no incluimos botas de agua, chubasqueros, vaqueros, jerséis de todo tipo. Ahora entiendo cuando de pequeña íbamos en dos coches a Comillas, y pienso en lo que mi madre debía odiar ese momento (que se te olvida rápido cuando ya tienes todo colocado en el destino y ves todo lo bonito que te rodea).

Por otro lado, tienes a los niños tooooodo el rato junto a ti. Cuando son pequeños implica que nada de baños relajados en el mar, o siestas al borde de la piscina. Sino mil ojos, tensión absoluta y mucho: ¡Fulanito!, sal un rato del agua que te estás arrugando, ¿te ha echado papá /mamá crema?, no, no puedes comerte cuatro helados al día, No te tires de golpe, Ponte las chanclas para ir al baño … ¿te suena?

También está esa sensación de “me van a llamar de la oficina en cualquier momento, me van a llamar de la oficina en cualquier momento”. O de, ¡j…r! Se me olvidó hacer esto…, o tenía que haber cerrado esto otro para quedarme más tranquila. Vamos, que tu cuerpo está ya en modo vacaciones, pero tu cerebro sigue aún anclado en el trabajo.Y el contador de días libres sigue su curso.

Luego, si consigues desconectar, pero eres de las que necesita hacer cosas, da igual qué tipo de cosas, entras en el conflicto de: “no he hecho nada productivo hoy” o tener la sensación de que se están pasando los días y que no haces nada (cuando lo que realmente deseabas, antes de empezar las vacaciones era precisamente eso: no hacer nada).

Así que mientras hablaba con una lectora – amiga de Instagram de lo divino y de lo humano de los cambios y de las vacaciones, pensé que estaría bien compartir algunos trucos e ideas por si le ayudan a más gente.



COMIENZA A PREPARARTE PARA LAS VACACIONES CON TIEMPO

Lo mismo que compras billetes o cierras el alojamiento con meses de antelación, empieza a cerrar tu trabajo (lo que puedas) con tiempo. No te digo meses, pero si semanas.
Es verdad que siempre surgirán cosas nuevas de último momento, pero que te pillen con las espaldas cubiertas, y teniendo el resto de cosas cerradas. Facturas por emitir, documentación presentada, proyectos encaminados, expedientes archivados, etc, etc, etc.

Como lo dejes todo para la última semana te aseguro que lo único que harás será agobiarte, no hacerlo bien y olvidarte de cosas. Planifica y vencerás.


EMPIEZA A BAJAR EL RITMO ANTES

Al hilo de que te prepares con tiempo, incluyo que empecemos a bajar el ritmo. Esta insta-amiga me decía que hay una especie de síndrome que provoca ataques de ansiedad cuando de repente estás “relajada”. Yo siempre cuento que cuando empiezo las vacaciones suelo ponerme enferma. Y una vez me dijeron que era reflejo de una acumulación de estrés, tensión previos. Cuando por fin tu cuerpo descansa, tus defensas también y aflora todo lo que habías estado reteniendo.

Por eso vayámonos poniendo en modo vacaciones poco a poco. Ve bajando el ritmo, incluye algo relajante cada día, baja la intesidad del curso. Al fin y al cabo los niños ya no tienen por qué hacer deberes.



CIERRA EL CHIRINGUTO

Dependiendo de tu trabajo esto te costará más o menos. Pero lo que si es cierto es que TODOS tenemos necesidad de desconectar unos días seguidos. Cueste lo que cueste. Probablemente si eres autónomo te cueste más, pero cualquiera entenderá que te hayas cogido unos días de descanso.

Dicen los expertos, y te lo digo yo también sin ser experta, que la tecnología tiene sus pros y sus contras. Te permite estar conectado a tu trabajo allá donde estés, y salvo que hayas decidido irte a una isla desierta o a un pequeño pueblo de Soria donde aún no hay internet en condiciones, la tentación de conectare y mirar tu correo es muy muy fuerte.

Por eso te recomiendo que conectes en tu correo laboral e incluso en el personal un mensajito de “estoy fuera de la oficina” o “hasta tal día tendré acceso irregular a esta cuenta y te contestaré en cuanto me sea posible”.

En muchas ocasiones, en esta época del año, la gente simplemente manda mails pidiendo cosas porque quieren cerrar sus propios asuntos antes de marcharse de vacaciones, o lo hacen para recordar cosas que realmente no son importantes pero que podrían estar listas a su vuelta, o te pone en copia “por si las moscas” para que cuando regreses de tus vacaciones estés al tanto de lo que se ha cocido en la oficina. Si hay algo urgente, te aseguro que te localizarán, y no por mail.

Así que un buen mensajito que deje claro que no vas a estar comprobando tu e-mail durante unos días hará que quien te haya escrito lo sepa, y tú te quedes tranquila sabiendo que lo sabe y que por tanto no espera una respuesta inmediata.



ASEGÚRATE DE TENER UN RATO A SOLAS CONTIGO MISMA

A mi me gustan las mañanas, y aunque en vacaciones no madrugo tanto como el resto del año, si que procuro levantarme antes que nadie para tener la casa en silencio, leer en la terraza, salir a dar un paseo, escribir en mi cuaderno de gratitud…. En fin, tener MI MOMENTO, y disfrutarlo al máximo.



HAZ UNA LISTA CON COSAS QUE QUIERES HACER DURANTE TUS VACACIONES

Quizá sea pasear todas las mañanas por la orilla del mar, o aprovechar a pintar un viejo mueble que tienes en tu casa del pueblo, o ir a pescar, montar en bici, leer diez libros (aquí te dejo mis 10 recomendaciones de La Merienda a las 5), escribir una novela, o hacer una maratón de Downton Abbey.

Escribe todo aquello que durante el año has estado imaginándote que lo hacías en estos días, o que has postergado para “cuando tuvieras tiempo”.  Ponte manos a la obra y empieza a tachar. Esto hará que mantengas tu mente ocupada. Que tengas un pequeño nuevo objetivo y que no tengas la tentación de agarrar el móvil y comprobar cuantos mails te han escrito. Además acabarás las vacaciones con la sensación de haber hecho todas esas cosas que deseabas hacer.


DA LAS GRACIAS CADA MAÑANA

Insisto e insistiré hasta el fin de mis días, de la importancia que tiene dar las gracias por lo que tenemos, hasta por lo más simple o mundano. Le he dedicado más de una entrada a este tema, pero si lo haces cada mañana comenzarás el día con un espíritu más positivo, más lleno de buenas vibraciones. 

Somos afortunados por tener unos días de descanso, por poder ver el mar o pasear por el campo. Por tener un rato para leer, o simplemente contemplar la felicidad de nuestros hijos jugando. Por poder visitar una nueva ciudad, o aprender algo nuevo. Llena tu mañana con todas esas cosas y verás como tu día cambia y disfrutarás mucho más de tus vacaciones. 

Con este post, se que no te estoy descubriendo el mundo, pero a veces no viene mal que alguien lo pongan negro sobre blanco para que recordemos lo importante que es disfrutar de una merecidas vacaciones.

Yo por aquí tengo preparados unos cuantos post que sé que te ayudarán de cara a esta época del año. ¡¡No te los pierdas!! y en La Merienda a las 5 otros tantos. Sí, ¡estoy que tiro la casa por la ventana!

Y por supuesto, si te ha gustado este post, por favor, compártelo. Hagamos entre todos un mundo mejor, con gente más feliz. 







Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares