CREA TUS NUEVAS RUTINAS


Comenzamos una semana más de #yomequedoencasa, y por lo que parece no será la última. Al margen de que nos parezca una medida buena o mala (el alargar el confinamiento) lo que está claro es que debemos esforzarnos aún más y cumplir. Por todos, incluidos nosotros mismos. 
Así que si todavía no lo habías hecho, toca crearse una nueva rutina que nos ayude a sobrellevar esta situación y de paso ayudar a nuestra familia. 

Tal y como decía en el post de ayer es importante diferenciar días, con algo especial y propio. No hace falta que sean grandes cosas. Una buena idea es reflejarlo en el menú, o en el rato de ocio en familia.

Lo primero que hago cuando me tengo que organizar es plantear los bloques que tengo. Llamo bloques a los tipos de tareas, por ejemplo: 

- Autocuidado: hacer ejercicio, meditar, rezar, escribir en mi diario, ducharme, arreglarme, etc.

- Casa: aunque se comparten las labores de casa, estos días voy a aprovechar para hacer todas esas cosas que tengo pendientes desde hace tiempo. Limpiar a fondo habitación por habitación, ordenar a conciencia, arreglar las cosas rotas, redecorar, llevar a cabo esos proyectos que he ido posponiendo (por ejemplo, terminar de coser unos cojines para nuestro dormitorio, o poner unas cortinas en el tendedero y la puerta que lo separa de la cocina).

- Leer: a principios de año, me propuse el reto de leer 24 libros en un año (24 novelas o biografías, no cuentan los libros de crecimiento personal). Antes de empezar la cuarentena ya había llegado a la mitad del reto, con una media de 1,5 libros por semana. Obviamente el reto tengo que ampliarlo si o si a 52 libros en un año. El caso es que he decidido que parte de mi rutina ha de incluir un tiempo específico para leer. 

- Escribir: aquí tengo varios frentes. Por un lado tengo OEMVI, en el que quiero publicar a diario aunque sea un texto breve durante esta cuarentena. Por otro está La Merienda a las 5 y las reseñas de los libros que he ido leyendo, así como recetas dulces para estos días. Y por último creo que no hay mejor momento que este para retomar esa novela que llevo empezada mil veces desde que tenía 16 años. Si no es ahora, ¿cuando? Así que ese será mi trabajo. 

- Tiempo en familia: estar todos juntos no puedes ser que cada uno esté a lo suyo, en su habitación, con su ordenador, tablet o móvil. Quiero que en nuestro día haya un rato de juego en familia (cartas, Trivial, o cualquiera de todos los juegos de mesa que hemos ido acumulando en estos años y que habremos jugado una o dos veces como mucho).

- Ocio: aquí incluyo las series, pelis, pintar, etc...

Con los bloques bien definidos, toca distribuirlos a lo largo del día. Por ejemplo el primer bloque en mi caso siempre es el de Autocuidado. E intento además hacerlo antes de levantar al resto de la familia a las 8am.

El bloque de Tiempo en Familia ha de adaptarse al horario de los niños, ya que por la mañana ellos estudian, por lo que la tarde es el momento, y lo uso como alternativa a los videojuegos. Es decir , como medida disuasoria para que no estén pegados a la videoconsola cuatro horas, sino que al menos haya una hora, hora y pico de otro tipo de juego. Suelo preferir que sea antes de las duchas y la cena. 

El bloque de casa, creo que es mejor hacerlo por la mañana y dedicarle cada día una hora, hora y media. Por un lado se trata de mantener la casa limpia entre todos, lo cual es rápido, y por otro dedicarse a esos proyectos que antes te mencionaba, y que son los que más tiempo pueden llevarnos. 

En cuanto al bloque de escribir lo he establecido después del de casa. Es decir dedicarme a ello hasta la hora de comer, lo cual me salen unas 3 horas diarias. No está mal. 

Y el bloque de leer me lo reservo para por la tarde. En casa tenemos dos horas tranquilas, en las que uno puede optar por: ver una peli en el salón, dormir la siesta, leer, dibujar o jugar a algo tranquilo y no tecnológico, de un modo silencioso. Aquí el bloque de ocio y lectura van a ir complementándose a lo largo de la tarde, pero si que quiero dedicar mínimo dos horas todos los días a leer, al margen de que luego lo haga antes de acostarme.

Obviamente como en todas las casa hay que cocinar, pero eso entra dentro de las tareas de casa, y además suele ser mi marido el que disfruta con ello. Es su momento.

Y así ya he establecido una nueva rutina que se adapta a mis nuevas circunstancias y a las del resto de los miembros de esta familia. Por supuesto las rutinas han de ser flexibles, de nada sirve estresarnos por cumplirlas estrictamente. Pero si que ayudan a que los días fluyan lo más armoniosamente posible. 

Te invito a que crees tu nuevo horario, lo pongas a la vista de todos para que se respete por unos y otros. Que esta situación no imponga el caos en nuestra vida y nuestra casa, sino que nos ayude a seguir creciendo. 



Comentarios

  1. Importantísimo establecer rutinas. Por mi profesión, boticaria, no sigo el confinamiento Pero sí tuve que hacerlo cuando me rompí la rodilla en verano. Cuarenta días dan para mucho. enseguida me di cuenta de que, si no me ponía horarios, caería en problemas de sueño por la molestia del yeso y la dejadez.
    Por la mañana me ponía el despertador , me aseaba como buenamente podía (llevaba muletas) y me daba un toque de crema hidratante y rimmel. para que no me viesen mala cara mis hijos. Desayunaba y repasaba el correo electrónico. Me conectaba por Team Viewer con la farmacia y por teléfono con laboratorios proveedores. Leía 1 hora, Estudiaba música 1 hora. No podía cocinar, mi gran pasatiempo porque iba enyesada desde la ingle hasta el talón y con muletas. Hacía los ejercicios que ne indicaba el fisio y comía
    Por la tarde, un poquito de ganduleo tras la comida. Un buen rato dirigiendo la farmacia por móvil y TeamViewer. Una hora y pico de fisio (desplazamiento incluído ). Una hora de trabajo manual : aprendí a hacer origami. Una hora larga para palnificar un viaje a Florencia, que salió perfecto. Me sabía de memoria casi cuándo abrían los museos. Lectura , otra hora. Cena. Película amable.
    ¡Y al sobre !

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  2. Por supuesto, llevaba mi diario de agradecimientos y tareas al día. También ejercité la meditación.

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