10 BENEFICIOS DE SEGUIR APRENDIENDO


No sé si es una especie de crisis de los 40 o qué (que conste que me falta aún medio año para cumplirlos) pero este año me ha asaltado un nuevo sentimiento que me persigue. La necesidad casi incontrolable de aprender. 

Cuando acabé la carrera y la consiguiente especialización, cerré los libros para siempre. Bueno, si me paro a pensarlo el ser humano siempre está aprendiendo cosas nuevas, desde cómo funciona cualquier aparato a cómo llegar a un sitio, o aprender a llevarse bien con un compañero, a sobrellevar una situación nueva...pero no me refiero a ese aprendizaje. Me refiero a APRENDER.

Aprender de materias que hace uno, dos, tres años ni se me hubieran pasado por la mente. Aprender y profundizar en temas que jamás me parecieron ni remotamente atractivos. 

Yo siempre digo que estudié la carrera que quería y que me gustaba: Historia del Arte. Me especialice al acabar en la tasación de obras y en el mercado del Arte. Y durante años, cuando alguien sacaba el tema de ¿si volvieras a estudiar, que carrera harías? Yo, por muchas vueltas que le daba, siempre decía que volvería a estudiar lo mismo, pero aprovechando para hacer otras materias como optativas. 

Sin embargo, si alguien me hace esa pregunta ahora mismo, te diría otras muchas cosas: estudiaría Economía, estudiaría Psicología, estudiaría Periodismo, estudiaría Nutrición, estudiaría Jardinería, estudiaría Diseño de Interiores, Programación...de hecho, empleo mi tiempo libre para aprender, por ejemplo, sobre finanzas (inversiones), sobre nutrición (aprender sobre los mil y un métodos de alimentación , a cada cual más fabuloso, que surgen cada día, esperando encontrar el que más me convenza), sobre ecología, sobre teología, sobre programación neurolingüística (PNL), sobre el mundo de los cactus y las crasas, sobre mindfulnes... y siento cada día que necesito saber más y más. Como cuando tiras del extremo de un hilo en una madeja. 

¿Qué me pasa, doctor? 

Pues parece que nada grave, ya que como dice Gary Marcus, psicólogo y autor de Guitar Zero: "Las investigaciones sugieren que el mayor sentido de propósitos y de crecimiento personal asociados a la eudaimonia (la satisfacción que viene de estar constantemente desarrollando y viviendo la vida a su máxima expresión) está correlacionado con tener bajos niveles de cortisol, mejores funciones inmunitarias y un sueño más eficiente."

¿Y quien no quiere sentirse y dormir mejor? ¡Espero que nadie! 

A parte de bajarnos el nivel de cortisol, mejorar nuestro sistema inmunitario, y ayudarnos a descansar, otros beneficios de aprender algo nuevo son:
  • AUMENTO DE LA CREATIVIDAD
  • AUMENTO DE LA AUTOESTIMA
  • AUMENTO DE NUESTRA CAPACIDAD PARA RESOLVER PROBLEMAS
  • ESTIMULACIÓN DEL PENSAMIENTO POSITIVO
  • AUMENTO DE NUESTRA CAPACIDAD DE ORGANIZACIÓN
  • DESARROLLO PROFESIONAL
  • AUMENTO DE LAS HABILIDADES SOCIALES
En total sumamos, mínimo, 10 maravillosos beneficios que nos aporta el aprender. Así que ahora, si tienes esa sensación dentro de tí de aprender algo nuevo, por muy inverosímil que sea, ¡hazlo! no lo dudes, la recompensa al tiempo que emplees en ello es potencialmente superior. 

¿Sientes tú esa misma necesidad? ¿Te apasionan ahora cosas que hace un tiempo ni se te hubieran pasado por la imaginación? 




Comentarios

  1. Me siento plenamente identificada con la sensación que tan bien has descrito de ganas de aprender. Ganas infinitas de saber sobre economia, sobre nutrición, sobre diseño... Yo me acerco a los 45 pero mis ganas solo hacen que crecer. Gracias por compartir!

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  2. Esther, yo también siento así desde que recuerdo. Me apetecería estudiar y aprender tantas cosas , que digo que necesitaría varias vidas. Estudié CC de la información (Publicidad y RRPP) pero mi vocación son las humanidades. Estudiaría Filologia, Historia, Idiomas, Turismo, pero aparte otras muchas inquietudes relacionadas con gestión de empresas, decoración, nutrición, psicología etc etc...

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