COMO NO PERDER LOS NERVIOS CON LOS NIÑOS EN CASA


El mes de junio ha llegado, y eso implica una combinación fatídica: niños con la tarde libre desde las 12:45, comer en casa, cansancio acumulado de todo el curso, ganas de vacaciones y, aunque ahora casi parezca imposible, la llegada del calor.  

Este año mis circunstancias son distintas, y aunque la logística familiar será más fácil, yo no soy una persona particularmente niñera, y mucho menos paciente. Otros años llegaba a casa a las 18:30, como el resto del curso, por lo que no notaba un cambio sustancial en mi vida. Sin embargo, este año serán todo míos, y sólo míos, desde el mediodía.

La verdad es que llevo dándole vueltas varios días al tema. ¿Cómo me voy a organizar? No es cuestión de tenerles sofronizados durante toda la tarde con la televisión. Pero tampoco me veo haciendo mil y una actividades con ellos. Si te soy sincera más bien me veía pegando gritos, regañando a uno, a otro, discusiones, peleas entre hermanos y yo al borde del ataque de nervios, pensando en todas las cosas que tengo que hacer y no puedo.


Me he acordado de un post que publiqué en La Merienda a las 5 hace cuatro años, con 10 trucos para no perderel control en casa. Releyéndolo, me doy cuenta de que el post en sí, vale para cualquier época del año y más bien es un decálogo para sentirte bien contigo misma. ¿Pero qué pasa con el tema niños? ¿Cómo lo hago? Porque precisamente es ahora cuando voy a tener menos tiempo para dedicarme a mí.

Así que he tratado de recoger todas las ideas que se me ocurren para mantener de algún modo la situación bajo control y no sentirme al límite, al menos las que me funcionan y que suelo aplicar aisladamente durante el curso.

Antes de nada, hay que recalcar que no soy educadora, solo madre de tres, y que prácticamente me baso en la prueba-error y en los resultados de diez años de experiencia (jejeje).

RUTINAS AL PODER
O el poder de las rutinas. Sea invierno o verano, siempre he sido ferviente practicante de las rutinas. Creo que eso a los niños les aporta seguridad y paz, y por tanto a mi también. Obviamente hay que adaptarse a las circunstancias y también a las edades. Tengo comprobado que si me dejo llevar por la improvisación con ellos al final se me desmadran y por tanto yo pierdo la paciencia.
Mientras haya cole es importante que mantengamos la rutina de deberes, duchas, y hora de acostarse, pero al haber entre medias más horas librea hemos incorporado el rato tranquilo después de comer (en el que durante poco más de hora y media sólo está permitido o bien ver una peli , leer o dormir la siesta), luego tienen un rato para hacer deberes y el resto de la tarde libre para jugar .



PLANIFICA Y VENCERÁS
Si tienes previstos con antelación los menús de comidas, meriendas y cenas, tienes menos que pensar.
Si necesitas tiempo para hacer algo o trabajar de casa, planifica bien el tiempo del que dispones. En mi caso toca levantarse aún más pronto y aprovechar la hora de silencio.
Asumamos la cruda realidad.
Y la realidad es que, aunque a ti el calor te aplatane y no te apetezca moverte de casa, ellos son incombustibles y tienen energía para dar y tomar. Así que tocará ir al parque o a la piscina. Trata de buscar el lado positivo, queda con amigas que tengan hijos de su misma edad, aprovecha para tomar el sol, descárgate un audiolibro para escuchar mientras vigilas a la sirena de tu hija.

MADRE DESCANSADA MADRE ZEN
Desde hace un tiempo me he dado cuenta de lo mucho que me benefician 15-20 minutos de siesta después de comer. Parece una tontería, pero me levanto como nueva. Para mí es justo el tiempo perfecto para recargar las pilas. Si la alargo algún día, el efecto es completamente el contrario. Me levanto de un humor de perros y normalmente con un tremendo dolor de cabeza. Así que programo la alarma en el móvil, me tumbo y tiempo sagrado para mamá en beneficio de toda la familia.
A tope de energía de nuevo, estoy más relajada, más dispuesta a atenderles (especialmente a jugar con la pequeña).

DA DE COMER A LAS FIERAS
Esto me lo empecé a aplicar a mi misma hace muchos muchos años cuando descubrí como mi mal humor crecía exponencialmente al nivel de hambre que sentía. La mayoría de las veces cuando los niños se ponen “estupendos” se debe a dos factores cruciales: el cansancio y el hambre, así que las meriendas van a ser sagradas, y a media tarde voy a tener listo un buen bocata, fruta y agua.

MADRE PREVISORA VALE POR DOS
Hace tiempo que me grabé a fuego, lo de “lo que no se ve no existe”. Para todo. Sirve para la ropa en los armarios, pero también para los juguetes de los niños. Así que es ahora cuando rescato todos los juegos de mesa que hay por casa y se los pongo a la vista. Durante el invierno no hay tiempo suficiente, pero ahora si, y es una forma de alejarnos de los videojuegos, o de la tele, y evitar el “me aburro” que suele terminar en peleas.



También es un buen momento para animar a los mayores a que hagan limpieza de juguetes. Por un lado, sirve para reorganizar y por el otro redescubren cosas que tenían al fondo de los cajones o medio escondidas y durante un tiempo vuelvan a disfrutarlos como si fueran nuevos.

En casa he reorganizado todos los materiales de manualidades para que sobre todo la pequeña, que disfruta lo que no está escrito, de rienda suelta a su creatividad y que esté entretenida durante un buen rato.



Otra idea muy práctica es hacer una lista con las pelis que más les gustan y que tienes ya en casas, en DVD, Netflix, HBO o grabadas. De ese modo evitamos enseñarles la amplísima oferta que hay y que no provoca más que discusiones e ir a tiro fijo. En nuestra casa en verano, cada día le toca a uno elegir la peli a ver después de comer. A quien no le guste ya sabe que puede o bien dormir la siesta o irse a su cuarto a leer.




En fin, como ves, mis recursos son en líneas generales muy simples y básicos, pero siempre me funcionan, lo malo es que se me olvida aplicarlos, pero este año me he hecho una chuleta para tenerla muy a la vista

¿Y tú?  ¿Te sabes algún otro truco salvavidas?

Comentarios

  1. Lo de escribir este comentario como anónimo es porque el anterior que escribí no se publicó....siempre tengo problemas con las contraseñas. (Soy la única??)
    Te escribo Esther porque leer tu post me sirvió de mucho.
    Lo primero leer de una madre que no es niñera. Yo tampoco lo soy....no fui una niña juguetona y me cuesta serlo de adulta. Mis hijos ya son pre y adolescentes. Yo supli o al menos lo intenté, esa carencia con otras cosas pero siempre me quedó esa espinita...
    Por otra parte....soy tambien de normas y ritmos. Trabajo en verano y no puedo comer fuera de hora porque ellos se hayan levantado a las tantas.....
    También es sagrado mi descanso de 15 min después de comer...
    Planificar los menús...
    Madre cuadriculada?????
    Decirte otra vez que me gustó tu post....mucho!

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