Cómo hacer la maleta y no morir en el intento


Las fiestas de Navidad están a la vuelta de la esquina, y en los próximos días, muchos viajaremos para celebrar alguna de ellas con nuestra familia. Así que si no teníamos suficiente con todos los preparativos, nos encontramos con que además hay que hacer maletas, cosa que, personalmente, odio.

Nunca me ha gustado, ni siquiera cuando era soltera y no tenía que pensar en lo que podrían necesitar los niños. Si que es cierto que he mejorado la técnica con el tiempo. Es como una amiga con la que hablaba este verano que viaja casi todas las semanas fuera de España y dice que ya hace las maletas con los ojos cerrados, que a penas ya piensa qué tiene que llevarse o no. Pura práctica. 

Me acuerdo de mis primeras maletas de casada, en las que para un fin de semana en La Granja me llevaba medio armario “por si acaso”. Luego llegaron los niños (seguidos los dos primeros que se llevan 12 meses) por lo que ya solo el carrito gemelar, los pañales, sacos, leche en polvo, papillas, etc…ocupaban todo el maletero, y ahí empecé a priorizar. 

Desde el 2013 (ya con tres niños) meto la ropa de los 5 para 20 días en Marbella en una única maleta grande. Sigo la técnica que he aprendido de mi madre, y que por ahora es la que mejor resultado me ha dado, sobre todo cuando se trata de muchos días. Aquí podrás ver la primera maleta que compartí por entonces en La Merienda a las 5 {perdonad la calidad y tamaño de las fotos pero por entonces solo llevaba un par de meses en esto del blogging}.

Pero me picaba la curiosidad por probar el método Konmari. Así que después de ver varios vídeos y estudiarme la técnica aproveché el pasado puente para ponerlo en práctica. Haciendo una maleta pequeña (de cabina) para mi marido y para mí y otra (la típica de bebé que tenemos desde que nació el mayor) para los tres niños. Necesitábamos ropa para 5 días, días de mucho frío y lluvia, pero también de casa con chimenea y bastante calor por el contraste. Así que estaba claro que tendrían que llevar varias capas. 

{Para quien aún no conozca a Marie Kondo, es una japonesa encantadora que es una autoridad en esto del doblado (la he visto doblar prendas imposibles y dejarlas en un paquetito enano) y que ha revolucionado el mundo del orden y la organización}.

 Y este fue el resultado.

 


Los pantalones de los adultos los enrollé (ocupan menos al final), los de los niños fueron doblados tal y como indican los expertos. 



Las camisas, camisetas y jerséis fueron doblados de modo que se quedaran en vertical si los dejas solos (clave fundamental para Mari Kondo). 






Metí un segundo par de zapatos para cada uno en bolsas de tela muy finita que encajé en las esquinas de las maletas. Las botas las llevaron puestas en el viaje. 


La ropa interior de los niños la doblé también en paquetitos y la metí entre la ropa, aprovechando huecos. 
Mi marido y yo llevábamos además unas sudaderas que nos encantan porque son super calentitas, pero ocupan una barbaridad, las doble siguiendo el famoso método y entraron en la maleta (aunque ocuparon casi la mitad de la misma).


¿Mi valoración y opinión? Creo que en ahorro de espacio está casi a la par que con mi sistema tradicional de hacer capas de ropa bien estirada, pero por ahora no puedo certificarlo al 100% porque la maleta grande la hago con ropa de verano que todos sabemos que ocupa menos, que los gordos jerséis para la nieve. Pero sin duda es mejor sistema que el que hacía hace años cuando no tenía problema de espacio, de meter la ropa “al estilo película” (doblado tal cual está en el armario y en capas de abajo arriba, en vez de en vertical como ahora). 

Así que de cara al doblado podéis probar uno u otro y decidme cual os es más práctico. Yo prometo hacer lo mismo y contaros por Instagram en stories.

Por otro lado, y rescatando trucos que ya compartí en su momento, os paso 10 trucos que en cualquier caso os serán muy útiles:

1. HAZ UNA LISTA CON TODO LO NECESARIO. Pero también con todo aquello innecesario que nos apetece llevar o lucir esos días. Es mejor que la lista sea larga y que en cualquier caso podamos tachar aquello que o no nos cabe o en un segundo repaso no consideremos tan importante. 

2. ESCOGE PIEZAS VERSÁTILES Y FÁCILMENTE COMBINABLES. ¿Conoces la teoría de tres partes de arriba por cada parte de abajo? Esa fórmula te dará mucho juego. Lo importante es que cuantas más combinaciones logres mejor. Yo siempre, siempre, meto una camiseta blanca de manga larga, una de manga corta y una camisa blanca. 

3. BUSCA COLORES NEUTROS. Los oscuros además son más prácticos por si como yo eres de las que te manchas con facilidad. 

4. NO EXPERIMENTES. Particularmente creo que es mejor ir sobre seguro, para no fallar o llevar cosas que luego puestas digas ¡qué horror! Porque las alternativas fuera de casa están muy limitadas. 

5. JUEGA CON LOS COMPLEMENTOS. Si arriba te decía que buscaras colores neutros y con poco estampado, aquí date una licencia. Cinturones, collares y fulares le darán el toque que quieras darle al conjunto. 

6. ZAPATOS. Lleva tres pares. Unas zapatillas cómodas y chulas, unos zapatos planos y unos con tacón. Para llevarlos en la maleta mételos dentro de los gorros de ducha. Ocupan menos que las bolsas portazapatos. 

7. LÍQUIDOS. Si vas a llevarte tu champú especial, el líquido de lentillas, o cualquier cosa líquida y cremosa te recomiendo este truco de poner film transparente sobre la boquilla, cerrar o enroscar y pegar al bote. Si además los metes en bolsas para congelar no te llevarás ninguna sorpresa desagradable. 




8. CARGADORES Y CABLES. El mejor invento del mundo es el “ladrón” que ya lo hay adaptado para los cargadores usb. Te permite llevar dos cargadores en uno solo con el consiguiente ahorro de espacio. Los puedes meter dentro de los zapatos. 

9. CINTURONES. Puedes llevarlos o bien extendidos alrededor del perímetro de la maleta o bien enrollados dentro de los cuellos de las camisas, con lo que además conseguirás que no se aplasten durante el viaje. 



10. LLEVA SIEMPRE UN PAR DE BOLSAS DE PLÁSTICO bien dobladas para meter la ropa sucia. Aunque tu maleta tenga un compartimento especial para guardar este tipo de cosas, esto evitará malos olores. 

Y para acabar de rematar la faena, os he preparado un descargable para que os imprimáis y apuntéis todo aquello que tenéis que llevar de viaje, de modo que no os dejéis nada!! Sólo tenéis que pinchar en la foto.



Espero que el post os sea de utilidad y que la tarea de hacer la maleta por una vez no os resulte tan tediosa. Como siempre, estaré encantada de que compartáis vuestros trucos, y también de que hagáis llegar este post a quien le pueda interesar. Compartid, compartid, compartid! Por favor.

Aprovecho para anunciaros que ya está casi listo un pequeño Especial Año Nuevo, que verá la luz en unos días, ya sabéis que simplemente estar suscrito al blog lo recibiréis. 

Un abrazo, 

Esther

Comentarios

  1. Me han gustado tus 10 consejos. Viajo al pueblo de mi marido mínimo 3 veces al año, durante años...y me sigue costando mucho hacer la maleta. Tardo mucho en decidir que llevarme y siempre llevo demadiado...no aprendo. 😥

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  2. Considero realmente que una de las formas de hacer una maleta y no morir en el intento, es elegir una buena maleta... las maletas flamenco son impresionantes, son un buen ejemplo.

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