CAJA DE EMPAQUETADO



Venga vamos a sincerarnos ¿Cuántas veces te has encontrado en la situación que describo abajo?

Día (u hora) antes de la entrega de regalos.

Objeto en cuestión a regalar sin envolver porque el día que lo compraste había una cola de mil demonios, estabas hasta el moño del calor de la tienda, de las bolsas en el brazo cortándote la circulación y dijiste: ¡Dá igual! Lo envuelvo en casa.

Llega el momento crítico de envolver y entonces el papel celo o fixo desparece por arte de magia. Si, ese puñetero rollito que siempre ves al abrir un cajón, y que siempre le ignoras porque no lo utilizas para nada, ahora que lo necesitas, no aparece.

O cuentas con un rollo de papel de envolver monísimo que te sobró del año pasado y que lo has estado viendo durante todo el año y al desenrollarlo te das cuenta que queda una birria y como mucho te da para envolver un par de calcetines.

¿Verdad que te has visto en al menos una de las situaciones? Por eso yo hace años decidí organizarme de antemano y preparar una caja donde meter todas aquellas cosas que podían hacer falta para envolver un regalo, e incluso para dejarlo bonito. Así en esa caja tenemos además del celo, tijeras y papel de envolver, cintas, cordón de colores y etiquetas. 













En Alemania, mi familia, siempre nos manda regalos perfectamente empaquetados, con unos papeles fabulosos, de esos que da pena rasgar. De hecho siempre termino guardando alguno para proteger los libros que me dejan para leer. Y es que hay veces que un buen envoltorio eleva al cubo el valor del regalo. 

De hecho, las tiendas de lujo, pero también las marcas pequeñas, invierten en el packaging. Bolsas bonitas, papel de seda, cajas, que hacen que ya solo abrir el regalo se convierta en un placer en sí. 





Por eso en los últimos años existe una brecha abismal con las grandes marcas low cost o grandes superficies especializadas, donde para abaratar costes, y para poder dedicarse sobre todo a cobrar, o bien no envuelven o bien te lanzan lo que sea dentro de un sobre al que plantan una pegatina de Felices Fiestas y listo. Y eso me pone de los nervios. Para darme un sobre, mejor no me des nada, que ya lo hago yo en casa, que esta vez no me pillas.

¿Te animas?

Besos,

Esther

{Este post es una reedición del original que publiqué en La Merienda a las 5}

Comentarios

  1. Si Esther, creo q todas nos hemos visto alguna vez es esa situación asi q intentaré seguir tu consejo, gracias

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  2. Me encanta. Lo has descrito tal cual. Las bolsas que te cortan la circulación en el brazo😂😂😂. Tomo nota de hacer paquetes bonitos

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  3. Hola Esther
    Si es verdad, esta situación me suena. Me parece una buena idea. Alguna idea donde dejar los rollos de papel de envolver. Es que son muy largos para guardar los bien. Ahora las tengo encima de mi armario.

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    Respuestas
    1. Yo los meto en la caja de cartón (es una caja alta, como de 25-30cm por lo que se quedan sujetos. También los he visto colocados en los dispensadores blancos de bolsas que venden en IKEA, o varios juntos en vertical dentro de un armario sujetos con una cinta pinchada en cada extremo con una chincheta para que se mantengan pegados a la pared del armario y no se muevan...

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